Los misterios de Lady Enigma

 
Hace tres meses que salió a la venta Lady Enigma, un cómic de David Braña y Olga Carmona Peral que se había publicado en inglés en la revista digital Aces Weekly.
Lady Enigma nos cuenta las aventuras de Sarah y Brian Perkins, dos hermanos muy unidos y muy diferentes entre sí. El siglo XIX llega a su fin, la revolución industrial está cambiando una sociedad en la que todavía persiste el puritanismo y las supersticiones.
Los hermanos Perkins combinan sus habilidades para enfrentarse a los peligros que se ocultan en las calles de Londres. Brian es inspector de Scotland Yard: analítico, serio, pragmático; mientras que Sarah lleva una vida burguesa en la que lucha contra demonios interiores y adicciones y sus dones particulares le muestran una maldad antigua y sobrenatural.
Hemos estado hablando con los autores para que nos contaran algunas curiosidades del proceso creativo y de documentación del cómic.
 
Documentándose para la obra, David descubrió un montón de curiosidades sobre la época que os enumeramos:
 
  • En el siglo XIX se utilizaba el daguerrotipo para obtener imágenes, una versión primitiva del procedimiento fotográfico que, con el paso del tiempo, se fue puliendo y mejorando. Con este método se hacían fotografías post mortem, una macabra tradición de retratar a los muertos como si aún estuviesen vivos.
  • También descubrió que el invento de la máquina de escribir se otorga a tres hombres, porque no queda claro quién de ellos la creó primero: Pellegrino Turri, Henry Mill y William Austin Burt.
  • Cambiando totalmente de escenario, el tercer capítulo está ambientado en Japón. Para desarrollar al personaje principal de este capítulo se sumergió en la vida de la primera samurái mujer, Takeko Nakano, y en el folclore japonés. De esta investigación surgió el Bakeneko, un gato monstruo con habilidades sobrenaturales.
  • El libro, oscuro y misterioso, tiene muchas alusiones a la muerte. Por ejemplo, aparecen los profanadores de tumbas, una profesión bastante solicitada en el siglo XIX. Estas personas robaban cadáveres recién enterrados para venderlos a las escuelas de medicina.
  • También  es de inspiración médica la máscara que lleva el Pájaro Negro que aparece en el último capítulo, basada en las que llevaban durante la peste negra en el siglo XVII.
  • Y para dar un toque macabro a un personaje muy enigmático que aparece en el último capítulo su carruaje está basado en el carruaje fúnebre de la emperatriz austro-húngara Sissí.
Olga nos confiesa que es una enamorada, y bastante friki, de la Inglaterra victoriana, y que este fue el motivo principal por el que se animó a participar en el proyecto.
En este cómic la ambientación, aunque es atmosférica, es muy importante y lleva mucho trabajo de búsqueda de imágenes sobre vestuarios, edificios, muebles.. pero a ella le ha resultado bastante divertido de dibujar. Esta documentación también sirvió para diseñar a Los hermanos Perkins y dotarles de vida y encanto propios, cada uno a su manera, pues son antagónicos pero complementarios.
 

 

Una característica fundamental de este cómic es su formato apaisado,
un requisito para publicar en Aces Weekly.

Al ser un formato menos habitual puede resultar difícil de trabajar para mantener una línea de lectura clara. Para esto, Olga realizó un esquema de formatos antes de empezar a diseñar las paginas que ha intentado mantener a rajatabla. Este formato ha sido unos de los aciertos en la narrativa del libro. Al principio puede parecer que el uso de plantillas narrativas rígidas resta libertad creativa al dibujante pero en su caso ocurre lo contrario: esta estructura permite marcar mejor los tempos narrativos y que la historia fluya mejor.
Una vez recibido el guion y planteado el formato de las páginas comienza la parte más importante del trabajo. Decidir la puesta en página y crear el storyboard es más del 50% del trabajo de dibujo de una página. Ahí es donde se toman las decisiones importantes sobre cómo será el resultado final, es donde hay que pensar. Este trabajo prefiere hacerlo fuera de casa: en algún parque, la playa o alguna cafetería tranquila, en papel y sin pantallas de por medio.
Con el story ya terminado toca dibujar en detalle cada página. Este proceso quizá lleva más horas pero no requiere una concentración tan exclusiva. Esta parte del trabajo la hace en casa con la tele o música de fondo.
El estilo de Olga mantiene la frescura y la sencillez de los storys a la vez que cuida con minuciosidad los detalles que requieren ciertas escenas con fondos, objetos y perspectivas. Sigue dibujando en papel, en un formato bastante pequeño que después retoca y colorea en digital.
Una vez que termina una página suele dejarla reposar al menos un día para verla después con un poco de perspectiva. Este reposo permite buscar fallos o detalles que en caliente se han podido pasar. Aunque la creación de un cómic es un proceso bastante repetitivo -sobre todo el entintado y el retoque- lo cierto es que siempre surgen nuevos desafíos como dibujante. Olga nos dice: “es raro el día que no me apetezca dibujar, supongo que eso es buena señal”.
 
La creación de un cómic es un proceso super interesante, meticuloso y lleno de curiosidades. Todos estos detalles que nos han contado Olga y David nos aportan nueva luz a la lectura de Lady Enigma y nos hacen redescubrir las viñetas con nuevos ojos.
 
 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *